

El cliente disponía de un espacio atípico debajo de una escalera automática del pabellón. Para ver esta circunstancia como una ventaja, optamos por crear una serie de lonas curvas que pudieran ser vistas al subir o bajar por la escalera, dando notoriedad al conjunto.
El diseño abierto hace fácil el acceso al público, mientras se mantienen zonas más reservadas para mantener reuniones profesionales.